Contraindicación

Cuando el corazón nace en el mar profundo de la poesía,

se descompone la rabia, el dolor y la herida.

Sin descanso, sin tregua, con remolinos inciertos,

faltas de ortografía.

Incauta broto de las raíces sin órbita, sin risa.

Contraindicaciones absolutas del paso, el vicio oficio, cansada de los versos y multiversos en reversa, de lo insípido.

Despierto en el borde de mi alma, ahí el polen, las flores, el desierto, metafísica de las mariposas, metamorfosis de la noche, delirante, anestesia, paradigma, cicatrices, cenizas y resaca.

Sustanciosa la poesía, inhabitado el espejo, transmutación incandescente, decadente la espina, el canto siguiente, la espera inmóvil, la brisa de prisa, distancia… de nuevo la distancia.

Escrúpulos, nervios, puentes y caricias.

El golpe siguiente, jazzuela,

muerte precipitada.

Cuando el corazón nace en el mar profundo de la poesía…

¡Es rabia, es vida!

Fotografía: Clarissa Donaire.

A %d blogueros les gusta esto: