Hace unas semanas recibí un correo anunciando que fui seleccionada para participar de la segunda residencia poética del Festival Internacional de Poesía de Rosario, Argentina. Cuando les conté a mis amigas, surgió la pregunta, ¿qué es una residencia poética? ¿qué vas a hacer allá? Yo no estaba segura pero me entusiasmó la idea de pasar una semana con 20 poetas jóvenes, con quienes era muy probable que tuviera muchas cosas en común además de la poesía. Durante la semana del 17 al 22 de septiembre, participamos de lecturas, clínicas de poesía, charlas, momentos random, medias lunas, viandas y aprendí variedad de palabras para decir la misma cosa.
Los talleres y clínicas estuvieron a cargo de: Beatriz Vignoli, Claudia del Río, Gaby de Cicco, Daniel Durand, Ezequiel Alemán, Martín Rodríguez y Fernanda Laguna.
Todas las clínicas y charlas se complementaron entre sí y podría escribir páginas y páginas sobre lo aprendido pero prefiero usar este espacio para presentarles a los y las poetas que participaron de esta residencia. Algunxs ya publicaron libros, plaquettes, otrxs solo en internet, otrxs se mantenían en el closet de la escritura y sorprendieron, pero todas y todos tienen una voz muy propia que dará que hablar los próximos años. Por eso, les quiero compartir mi percepción sobre su poética y un fragmento para que se animen a buscarlos en todas sus redes sociales, librerías y ferias.
Ailin leyendo durante el Festival Internacional de Poesía de Rosario
Ailin Curbelo (Uruguay, 1998)
Estudiante de teatro, integrante del colectivo poético En el camino de los perros. Tiene una voz física profunda que se puede percibir en sus poemas, cargados de amor desenfadado y frenético.
todavía (fragmento)
Te extraño y me hago agua.
todavía
escucho a veces un latido
que retumba dentro mío
buscando el tuyo,
no escribí en el empedrado tu nombre, todavía
no le dije a nadie que colgué los cuadros en estas cinco paredes nuevas
y que vos
de antes
también vivís acá.
Aunque el amor esté dejando de tener tu nombre
la espera todavía se parece un poco a vos.
Boris (Ana Martínez, Argentina, 1995)
El año pasado publicó su primer poemario que además tiene un título hermoso “Te convertí en literatura y encima te quejás”. Su poesía es irónica, juega con los ritmos y entonaciones de las palabras, hace que una situación de mierda sea hermosa y memorable.
Hay veces que me pongo mi bombacha preferida un día cualquiera (fragmento)
y tuve que saltar
el asfalto me hizo un favor y se abrió
dándome paso al centro de la tierra
si no hay amor, que haya magma.

Andrés Ovelar (Paraguay,1996)
Andrés nos desafió a tener una lectura más profunda del poema con su forma, utilizar pie de páginas a modo de poema iceberg, una especie de poema dentro del poema. Les comparto un fragmento de otro poema porque se complicaba un poco transcribir los pie de página.
*
Hubo un margen en el que me confesé vulnerable. Alguien acarició y no fuiste vos, hasta el quiebre incluso. Yo sé, pasó, hete ahí la lengua astillada en los anversos – pequeños secretos que quise darte-.
Camila Urresti (Argentina, 1995)
Tiene publicada una plaquette con el nombre La vida primitiva. La poesía de Cami está llena de de imágenes cargadas de nostalgia y sensaciones, esa nostalgia de algo que nunca viviste.
I (fragmento)
El motor de las emociones es imparable
puedo callar y detenerme frente a un precipicio
o ahogarme completamente de aire libre, sucio, pleno
respirar tan fuerte que acabe por devorar
a todos los que me rodean
Emilia Pérez (Argentina, 1997)
La poesía de Emilia es tan íntima que es universal, el desamor y la escritura como terapia y catarsis. Además, como poeta local nos hizo sentir en casa y prepara la mejor limonada con vodka de la región.
* (fragmento)
Escribí en word
y escribí todo el tiempo como el orto,
como en tu netbook
y borré mil veces, así que espero que te guste
y si no te gusta no digas nada.
Eva Costello (Argentina, 1997)
Eva es todo lo que está bien de mi generación. Hace fanzines, dibuja, escribe, sus referencias pop están muy bien colocadas, en el momento y lugar preciso.
Dissapointed but not surprised (fragmento)
Hay solo 2 moods
Floricienta o Tool
Poesía o Barbarie
hoy descubrí a Kenneth Koch
Hoy me dijiste TQM
Hoy te dije que el kin maya me habló de la falta
de Sincronía Pegaso
Hoy pensé que nuestro romance solo
es un glitch en la matrix
y que con eso no hay caso
Facundo Passarella (Argentina, 1994)
Facundo estudia letras y dirige y actúa obras de teatro, aún no ha publicado y se lo tenía bien guardado. La poesía de Facundo está cargada de informática, quizás porque estudió un poco de electrónica y esas dos facetas, la actuación y la electrónica están muy presentes en su imaginario. Tiene un poema en lenguaje de programación pero se me complica mucho transcribirlo, pero quién sabe, algún momento ese poema vea la luz en algún formato.
La industria del videojuego en Argentina (2018) – (fragmento)
Windows & Android, ahora
CANDY CRUSH SODA SAGA
disponible: gratis
¿en qué términos?
Tengo la play 1 enchufada
pero uno de los joysticks no responde
y el Smart Tv no traduce
lenguas muertas

Fátima Tolozo (Argentina, 1997)
Los poemas de Fátima son como ver fotos viejas pegadas en un álbum y no puedes desprenderlas porque si lo haces, se rompen. Fátima todavía no ha publicado pero espero que lo haga pronto.
4) (fragmento)
Un hombre viejo
esos que igual tienen músculos
Flexiona el brazo y se levanta una montaña
Aunque la piel alrededor sea flácida y blanca
Como un pollo muerto. Dice
Que si te sumergís se escucha la cascada
Como un helicóptero despegando. Yo pienso
En aviones de guerra volando bajo.
Lena Díaz (Argentina, 1994)
Lena tiene muchas obsesiones, una de esas es la palabra. Lena usa la repetición como recurso para llevarte a un trance y de alguna manera logra que no te quieras bajar. Lo más recomendable es que la sigan, la lean pero sobretodo la escuchen porque su voz es parte del poema.
Butilescopolamina por las dudas (fragmento)
Ingerí butilescopolamina preventiva y no viniste
le mandé a mi estómago butilescopolamina derivado de la escopolamina
semejante antiespasmódico
por si sucedía que me doliera la panza al ver tu cara entrar
por la puerta
me cambié la bombacha y no viniste
cubrí mi vagina con un dispositivo que presentaba menos tela
que el dispositivo anterior
semejante prenda
por si sucedía cargué de valor la prenda por si sucedía
y ni siquiera viniste
Lisandro Coronel (Argentina, 1997)
La poesía de Lisandro es como esas charlas ya muy entrada la noche, esas charlas que pasan de contar anécdotas a preguntarse si la tierra realmente no es plana. Los versos de Lisandro te invitan a reflexionar, mirar el horizonte y preguntarte cosas.
(fragmento)
Nunca dijiste más que permiso
no respondí más que de nada,
cuando te bajaste en San Nicolás
continué para Rosario,
ocupé tu lugar y seguí tus dibujos
ahora los dos tenemos las manos mojadas.
Victoria Rittiner (Argentina, 1992)
La poesía de Victoria es eléctrica. Tiene esa fuerza de las Riot Grrrls muy noventera, quizás porque hace música o quizás simplemente porque ella es así, llena de power.
Altura
En altura
la diferencia entre un gato
y un albañil
es que un paso en falso alcanza
para rebotar
o hundirse
en el asfalto:
en el aislamiento de los cuerpos
la fortaleza es asimétrica
La banda de Victoria se llama Anajunno y pueden buscarla en Spotify
(fin del espacio publicitario)
Martín López (Chile, 1997)
Daniel Durand nos dijo durante su clínica, leeremos todos los poemas de Martín porque no hay desperdicio. El que sabe, sabe. No hay desperdicio en los poemas de Martín porque los tiene hermosamente trabajados, todos te transmiten una atmósfera extraña, dulce pero cubierta de niebla.
Acontecimiento (fragmento)
1
El avión que vimos
en el cielo desde la cocina
se demoró 12 segundos
en cruzar toda la ventana
2
Miro el durazno sobre la mesa
mientras tú haces caca en el baño
completamente desnuda
si decidiera comerme el durazno
su recuerdo no tendría sabor a durazno

Matías Médeler (Argentina, 1993)
La voz de una generación, lo dijo Boris en broma o quizás en serio pero es una de las mejores descripciones para la poesía de Matías que además se anima a escribir sonetos modernos, sonetos milennials. El imaginario de Matías pasa por películas, video juegos, música pop, internet en general. Pueden ver más de él en Issuu, además tiene una publicación en colaboración con Eva Costello.
Y me atacaron los hombres topo (fragmento)
cómo podían decirlo tan fácil?
cómo un cúmulo de luces
desde una inteligencia programada a distancia
podía medir nuestra espera? era mejor no pensarlo
intentar dormir también
pero a mi lado un chico jugaba sonic 2
y ese hecho era más llamativo y me traía más recuerdos
de nuestra educación de mundos condensados
en pantallas inmóviles

Nerina Álvarez (Argentina, 1996)
Nerina tiene la capacidad de llevarte al momento exacto donde ocurre el poema, de alguna manera hace que un lugar o momento abandonado sea poético.
Nagasaki (fragmento)
pensaba
muchas tragedias ocurren
mientras uno combate insectos
y se debate entre dormir con la ventana abierta o no
una polilla se golpea frenética contra el vidrio
un mosquito persigue la luz y su energía calórica
Nagasaki se reproduce en mi tacho de basura
y en el silencio baila la lámpara floja
que sostiene el ventilador
Rita Pauls (Argentina, 1993)
La mirada marciana de Rita, su poesía te coloca como espectador de un mundo que no es este o tal vez sí lo es y nosotros somos los extraños.
3. (fragmento)
Dos amigas toman té con torta
desnudas
a la sombra de un árbol de moras
al lado de la laguna.
Una mujer descansa en una reposera
protegida por sus tetas enormes
que le hacen de manta.
Rodrigo Oliveira (Argentina, 1995)
La poesía de Rodrigo es inmensa, como una piscina o como el espacio exterior. Su poesía es tan expresiva como él mismo.
No tengo plata para el bondi, por eso amo a mi vieja (fragmento)
Escribo
para no morir
Muero
en cada vino
Revivo
cada domingo
y vuelvo a garabatear unos versos
Tu boca
mirando el futuro
es lo único revolucionario
Sara Georgieff (Argentina, 1999)
Sara escribe como habla y qué bueno que lo hace porque ella es filosa y así es su poesía, irónica, filosa como un trinchetón. La poesía de Sara es una ventana a su dormitorio, su barrio, su calle, su playlist.
trinchetón (fragmento)
y si no me rapo la cabeza un tío abuelo
quizás me levanta la falda
y si ese tío abuelo fuera cura
capaz me la levanta igual
quizás lo manda dios
y puede ser que sí,
que sos mi espada y que sos filosa
y que lo que me atraviesa soy yo
con un trinchetón en la mano
para no ir sola en esta calle oscura
Valeria Román Marroquí (Perú, 1999)
Valeria tiene una fuerza ancestral, es joven y su alma madura. Su poesía ha pasado de inspirarse en lo pop a crear un discurso en el que lo artístico y político conviven y se complementan.
esta es mi intimidad: (fragmento)
NADA ME SALVA MÁS QUE UNA LENGUA QUE NO ENTIENDO
es así
prima scena
prima scena della mia caduta
entre todo lo que puede existir
la historia de toda la humanidad misma
las cosas que mueven a los hombres
a hacer cosas
qué cosa más conmovedora, lo acepto
una casa abandonada,
un cuerpo rendido
Victoria Suárez (Argentina, 1998)
Los poemas de Victoria tienen una sensualidad especial que te atrapa lentamente a paso seguro, son un diálogo constante entre ella y el lector. Victoria rompe la cuarta pared y te hace parte del poema.
* (fragmento)
Tiene forma a que abrirás
las ventanas
verás o serás adquiriendo
la levedad de una nube
de las que son preámbulo
al chaparrón
de las que van express
surfeando el cielo,
-como siempre no?
-si,
la de siempre
Parece que conservarás
la expresión de sorpresa
tallada en la boca,
es el tatuaje que nunca pegaste
-se me pasó el tren ya.
Violeta Sticotti (Argentina, 1997)
La poesía de Violeta está en los ruiditos, el dulce de leche, en la espera, en el tiempo que no pasa, en salir y entrar del agujero interior.
(fragmento)
me gustaría descifrar donde empieza esta sensación
me gustaría no hablar más de vos
no hablar mal de vos
y al mismo tiempo contarte que ayer en ese movimiento tremendo
al que asistimos
vi pasar la columna con la que hace un año o dos (no sé cómo calcular los tiempos)
hubiésemos marchado
y me levanté del pasto en el que estaba sentada
y una chica me dijo “ésta es una columna ¿entrás o salís?”
y entré un rato y nos busqué ahí, hace uno o dos años, de las manos o sueltas,
agarrando una bandera, agitando, cantando juntas y me quedé ahí, un poco adentro y
un poco afuera, escuchando canciones que no sé cantar

Gracias a Ernesto y Bernardo por sus gestiones, alimentarnos y preocuparse por nosotrxs durante los días de la residencia.
*Todas las fotos fueron sacadas del grupo de whatsapp Perritos Románticos.