Canto que va y viene

Desde acá,
nacen del tronco más grueso,
para ir definiéndose en ramas
cada vez más pequeñas
y en sus orillas,
se derraman a la vista
pequeñas cascadas de hojas,
unas por nacer
otras ya ancianas y verdes.

Cuántas líneas pueden unirse
para parir esta configuración
preciosa:
árboles grandes que se alzan
por encima de todo.

A ratos abro los ojos
para verificar que su imagen
no se ha ido
y me encuentro con un verde más intenso,
con formas que antes
no vi.

Al oído trepa
el eco de hojas chocando contra otras,
mar verde y terrestre,
canto que va y viene.

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