28 de junio

Un temor desconocido
ha venido a despertarme
en esta madrugada celeste:
siento miedo de sentir
un amor tan grande,
este amor,
que es el más grande,
que es mío.

Me aterra
su abrazo transparente,
honesto…
pero me abraza con un calor tal
que me entrego
como una bebé a la teta
cuando nace,
me entrego como semilla
a la tierra
y soy cacao,
ceibo
y naranjo amargo.

¿Se puede nacer más de una vez?
¿Puede renacer la piel?
¿El corazón?
¿Las raíces?
Siento miedo de sentir,
me da miedo nacer,
pero ahí voy,
pero lo estoy haciendo.

A %d blogueros les gusta esto: